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UNIDAD TÉCNICA PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO

Día Internacional de la Mujer

8 de marzo de 2016

Palabras de la Titular de la UTIG, Mtra. Ana Luisa Nerio Monroy:

El Día Internacional de la Mujer, es el resultado de un proceso histórico–social de la primera mitad del Siglo XIX, enmarcado en la Revolución Industrial e impulsado por mujeres obreras quienes exigían salarios y jornadas de trabajo justas, temática a la que pocos años después se sumó la lucha por el reconocimiento del voto femenino. Este dato no es menor puesto que la participación de las mujeres en el mercado de trabajo de esa época las colocó por primera vez, de manera visible en el espacio público. Obligó a los empleadores y al Estado a mirarlas como parte de la población económicamente activa que requiere de un trabajo remunerado con un pago justo, en condiciones seguras y dignas; y a generar políticas públicas para el reconocimiento y protección de sus derechos.

El avance en el acceso a derechos de las mujeres es innegable pero no es suficiente. Las mujeres en todo el mundo ven limitados o inexistente el acceso al goce de derechos como la salud, la educación, el trabajo, a vivir una vida libre de violencia, a la maternidad libre y elegida o la participación política. Aún aquellas que han logrado tener acceso a gran parte de los derechos se enfrentan a situaciones discriminativas e inequitativas que limitan sus posibilidades de desarrollo pleno. Por ejemplo, aunque la participación de las mujeres en el mercado de trabajo se ha incrementado de manera considerable, las mujeres enfrentan la doble o triple jornada laboral, pues son quienes dedican más horas al trabajo en casa y al cuidado de terceros.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que las mujeres dedican casi 30 horas al cuidado de niñas y niños, personas enfermas y adultas mayores, mientras que los hombres dedican 13 horas. Frente a las 30 horas a la semana que las mujeres dedican a actividades domésticas, los hombres sólo dedican 10 horas. La tasa de informalidad laboral para las mujeres se ubica en 29%, mientras que entre los hombres el indicador es de 26 %.

Conferencia:

Día Internacional de la Mujer

El ingreso promedio para las mujeres en puestos de mando en los sectores público, privado y social es de 81.18 pesos mientras el de los hombres es de es de 95.24 pesos. Estos datos nos hablan de la enorme tarea que tenemos todavía por realizar para poder hablar de igualdad de género.

Entre los derechos por los que las mujeres han luchado esta un binomio de gran relevancia para entender nuestra época: el derecho a la igualdad y a la no discriminación. Si bien con el paso del tiempo las mujeres hemos ganado el reconocimiento de nuestros derechos, y la igualdad formal existe en la mayor parte de los marcos normativos nacionales e internacionales; la igualdad de oportunidades y la igualdad sustantiva, son aún aspectos por lo que hay que seguir trabajando. La igualdad, en sus tres aspectos: formal (legal), de oportunidades y sustantiva, va de la mano con el derecho a no ser discriminadas para gozar, acceder o ejercer un derecho por el hecho de ser mujeres.

En este sentido, las Unidades de Igualdad de Género han sido creadas dentro de la administración pública, en sus diferentes niveles y ámbitos, precisamente para impulsar la igualdad formal, de oportunidades y sustantiva de las mujeres que trabajan en este sector; así como para evitar actos de discriminación laboral que atenten contra su dignidad y derechos.

Consciente de la importancia que tiene la defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres y de que su observancia hacia fuera nos obliga por congruencia a mirar lo que pasa en casa, en 2015, por acuerdo del Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Lic. Luis Raúl González Pérez, se creó la Unidad Técnica para la Igualdad de Género de este organismo. La UTIG, adscrita a la Oficialía Mayor, es el área que tiene como mandato transversalizar la perspectiva de género al interior de la CNDH y trabajar a favor de la igualdad, la no discriminación e inclusión de todo el personal, particularmente de las mujeres, por ser ellas quienes en nuestro país y a nivel mundial siguen viviendo situaciones de desigualdad y violencia.

Desde 2015 la Unidad Técnica para la Igualdad de Género, en el marco de la campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres” de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha llevado a cabo acciones simbólicas para prevenir la violencia contra las mujeres mediante el “Día Naranja” que se celebra todos los días 25 de cada mes. Para ello se invita al personal a portar una prenda o listón naranja y el edificio sede y demás oficinas de la CNDH se iluminan del color citado. Entre las actividades del “Día Naranja” en 2015 se realizó una amplia difusión del material visual “Violentómetro”, mismo que consiste en una regla que mide diferentes niveles de violencia y que invita a las personas a reflexionar sobre situaciones cotidianas, muchas de las cuales podemos minimizar, que son formas de violentar a las personas en nuestro círculo familiar, laboral, escolar y comunitario.

En noviembre de 2015 se realizaron actividades de difusión, capacitación y sensibilización tomando como eje de trabajo el “Día Internacional para la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres” y los 16 días de activismo en contra de la violencia de género, con los cursos de “La violencia de género en el lenguaje, el mito del amor y el ciclo de la violencia”, “Introducción a la perspectiva de género” y “Lenguaje no sexista”.

Este mes de marzo y en el marco del Día Internacional de la Mujer, la UTIG inicia un proceso de capacitación para el personal de la CNDH con tres temas centrales: la perspectiva de género, el lenguaje incluyente y no sexista, y el derecho a la igualdad y la no discriminación. Asimismo, marzo también es el mes en que iniciaremos el proceso de realización de un diagnóstico de género que implica entre otras acciones la aplicación de cuestionarios al personal. El diagnóstico tiene como finalidad dirigir de mejor manera acciones para el personal y fortalecer la cultura de la igualdad, no discriminación e inclusión al interior de la CNDH.

La perspectiva de género significa hablar tanto de mujeres como de hombres, por ello, en el mes de agosto realizaremos los Talleres “Masculinidades y Género”, a fin de hacer visible con el personal de la CNDH que los derechos de mujeres y hombres no tienen por qué estar en conflicto. Lejos de vernos como enemigos, podemos trabajar como aliados e impulsar una cultura laboral basada en el respeto y en la igualdad de oportunidades.

En materia de difusión hemos estado trabajando en hacer visibles los derechos de las niñas y las mujeres, y los obstáculos para su disfrute, mediante “infografías” que se publican en la página de intranet de la Comisión y se difunden por medio de los correos electrónicos del personal. Además, la UTIG tiene programada en fechas próximas la publicación de un micrositio en el cual el personal de la CNDH encontrará información sobre las acciones de difusión, capacitación, seguimiento y evaluación que se realicen en materia de género, derechos de las mujeres, no discriminación e inclusión.

Finalmente quisiera brindar un amplio reconocimiento al trabajo, esfuerzo y contribuciones que aportan cada una de las 695 mujeres que laboran en este organismo defensor de derechos humanos. Desde mujeres en puestos operativos, pasando por mandos medios y llegando a superiores, todas son parte importante del engranaje que permite que este organismo funcione y cumpla con su misión social. Al inicio de mi intervención señalé que el origen de la conmemoración del 8 de marzo se encuentra en la lucha histórica de las mujeres trabajadoras por el reconocimiento de sus derechos, “ustedes”, “nosotras”, somos beneficiarias y herederas de esas batallas. Al mismo tiempo somos responsables de que no haya retrocesos en los derechos ganados y de insistir en el reconocimiento y respeto de nuestra dignidad, capacidades y derechos, independientemente de nuestro sexo.